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domingo, 3 de mayo de 2015

Las 200 Horas de Diana Salinas en Cúcuta


Inspirado por el reportaje de Diana Salinas para el programa 4Caminos de RCN Televisión sobre el contrabando y la situación fronteriza con Venezuela decidí opinar nuevamente sobre nuestra ciudad, aunque ya había tomado la decisión de no hacerlo, pero los esfuerzos de un grupo de cucuteños por mostrar otra cara de la ciudad siempre decaen cuando a nivel nacional se muestra aspectos negativos como los mostrados en el programa pero lo que menos quiero es criticar un trabajo periodístico que muestra la realidad.

lunes, 2 de enero de 2012

Desconfigurando elementos partidistas del periodismo


imagen de
 psicomunicacional.blogspot.com
Inicialmente los periódicos colombianos eran las herramientas de la política para la proyección y difusión de los nacientes partidos políticos[1], fue aquel primer objetivo el que impidió que se desarrollara toda una industria periodística redundante en su circulación, liberada de toda clase de ideología y de una mayor pluralidad ya que la lucha partidista era la mano que le colocaba ritmo a las plumas de aquel tiempo.

Según María Teresa Herrán  y Javier Darío Restrepo[2], 
…en los países latinoamericanos, la relación de la prensa con la política ha sido históricamente demasiado estrecha. Los medios escritos y radiales han nacido, en muchos casos, como fruto de esa relación: políticos metidos a periodistas o periodistas que han incursionado en la política han dado origen  a periódicos y emisoras como instrumentos de proselitismo  político y no como medios  de información periodística. Ese antecedente explica la dificultad para entender y asumir una actitud de independencia total frente a los políticos y sus partidos (Herrán y Restrepo, 1995, p. 183-184).

Según lo anterior, esto permitió que el periodismo, inicialmente impreso y radial, se configurara bajo parámetros partidarios alejándose totalmente de su objeto principal de imparcialidad, históricamente esta labor se viene heredando con las generaciones legitimando así el medio como la herramienta partidista aunque soterrado.    

El siguiente párrafo se extrae del documento titulado “El impacto de las tecnologías digitales en el periodismo y la democracia en América Latina y el Caribe”[3] considero pertinente incluir textualmente ya que transformarlo perdería la idea que se quiere transmitir y que está expuesta de forma magistral.

“Un periodismo sujeto al mantenimiento de un determinado gobierno en el poder acostumbró al país a que la información política publicada  estuviera cubierta de  un manto ideológico sectario, dogmático y poco apropiado para la generación de una cultura política sostenida en principios  de pluralidad y respeto por la diferencia y asociada a la generación de una opinión pública nacional capaz de comprender con amplitud los hechos políticos y las contingencias propias de un orden social en proceso de consolidación.

Se necesita con urgencia el diseño de estrategias de contra discurso en aras de poner a circular las versiones oficiales de los ciudadanos, que pongan contra la pared las formas representacionales que se explicitan y que se esconden en las narraciones noticiosas y en los discursos oficiales (estatales y privados) que las alimentan y que circulan a través de los medios masivos de comunicación. 

En palabras de Rosental Calmon Alves en su aporte como Director del Centro Knight para el Periodismo en las Américas comenta que en pocos momentos de la historia de la humanidad han sido tan revolucionarios en términos de la información y el conocimiento como el periodo que vivimos actualmente. Internet ha irrumpido como una gran fuerza transformadora, creando un nuevo ambiente, que marca la transición de la sociedad industrial a la sociedad digital o del conocimiento.[4]

El modelo de comunicación vertical y unidireccional (nosotros hablamos, ustedes escuchan), típico de los paradigmas partidistas clásicos y también del periodismo, está siendo reemplazados por uno horizontal y multidireccional, en el que los individuos son tanto productores como consumidores de contenido, tanto emisores como receptores. Éste tal vez es el punto de quiebre del paradigma de la comunicación de masas, que estuvo en vigencia durante la era industrial.

Ya en una era digital se hace necesario que los paradigmas evolucionen y el conocimiento del público permitirá a los medios no solo promover su contenido, sino propiciar la conversación con él. Sin embargo, históricamente, medios y periodistas han sido muy lentos en reconocer el panorama de la industria y todavía sigue la misma estructura de redacción de hace décadas que nace desde la academia y se termina incrustando en el ejercicio laboral y al intentarse innovar se sacrifica al blasfemo.

imagen de
filosofiaesplugues.blogspot.com
Más allá de cifras globales, como aquella que Internet tiene una penetración del 31,9 por ciento en América Latina, que dan una vaga aproximación cuantitativa en países de la región en los que ha habido un crecimiento explosivo de la red (por ejemplo, Colombia, que pasó del 2,1 en el 2000 al 45,3 en el 2009) no ha habido un crecimiento paralelo del tráfico hacia los sitios web de los periódicos y esto evidencia que los principales temas de importancia del internauta no es precisamente informarse sino entretenerse, resultados que terminan convirtiéndose en la radiografía de una sociedad.  
Desde una humilde opinión el periodismo desde sus diversos medios, géneros y objetivos terminará en manos de los ciudadanos quienes ya cuentan con la facilidad de las plataformas, información, redes, multidisciplinariedad y si le añadimos la pasión por la comunicación podrá ejercerla, independientemente si es para bien o para mal.

La academia se verá obligada a incluir en un futuro no muy lejano una fuerte pedagogía al ciudadano en el entendimiento de los discursos, la selección de la información y la crítica de lo que se está transmitiendo o en pocas palabras a “no tragar entero”. Lo cierto es que estamos a las puertas de un periodismo cívico aunque no es nuevo toma fuerza día tras día, en el cual se pueden presentar subjetividades pero sobre todo un ejercicio librepensante.



[1] El periodismo en Colombia: una historia de compromisos con poderes tradicionales Germán Ayala Osorio

[2] Ibid
[3] Documento resultado de Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas/ Open Society Foundations Media Program Austin, Texas,Septiembre 10-12 de 2009

miércoles, 24 de agosto de 2011

"Yo me llamo"...teleinvidente


Cada vez que los dos canales televisivos más vistos de nuestro país anuncian un estreno también están anunciando la debacle de las producciones nacionales y unden aun más a la persona que a través del televisor se inventa una vida que no es real y que ve plasmada en esas historias lo que no pudo realizar a pesar que se esfuerce todo lo posible y la respuesta es fácil, es porque no es real.
Se estrenó en el Canal Caracol el programa “Yo me llamo” el cual me tomé el atrevimiento de observar para reafirmar con mas fuerza mi posición sobre el tema que les voy a plantear. Esta producción sirve de ejemplo y ventana de lo que se ha convertido la sociedad colombiana pero más que hablar o criticar de ella lo que quiero provocar es una reflexión al televidente que muy seguramente no leerá esto por que está sumergido en el vacio mundo de los temas que ofrece los canales como RCN o Caracol, aunque mucho se ha escrito sobre este tema no quiero dejar pasar la oportunidad para pronunciarme sobre este asunto y por qué no más adelante decir ¡se los dijeeee¡¡.

Para empezar con la reflexión lo que primero tiene que hacer es tomar distintos roles y olvidarse de lo que hasta ahora conoce como televisión colombiana, para esto utilizaremos como vehículo el programa “Yo me llamo” y piense… en algún momento de su vida quiso expresarse artísticamente ya sea cantando o actuando? Si  la respuesta es afirmativa le gustaría que alguien como Amparo Grisales le diga que lo que está haciendo es lo peor, y además que a esto se le suma la cantidad de personas que lo están viendo y riendo a nivel nacional, si usted posee una calidad artística impresionante y que lo humillen simplemente por que no se parece o no es igual a otra persona?, ahora ubíquese en el rol de inquisidor, estaría usted contento al desbaratar  el ego e ilusiones de una personas que seguramente es su seguidor y que tiene la esperanza de estar en su puesto? Se ha puesto a pensar como lo ve a usted un productor de este programa? Seguramente no lo ve como un igual, seguramente lo ve como el peón que hace parte de un juego, esto seguramente ya lo tiene claro y lo ha pensado antes, pero igual lo sigue viendo por la excusa del entretenimiento.

Amigo televidente la programación está repleta de entretenimiento y la excusa para seguir estos programas es  dizque “apartarse un poco de la realidad” pero la verdad muchos viven dentro de él, se ha puesto a pensar… el entretenimiento es lo que necesita? Necesita usted apartarse de la realidad? Ese mismo entretenimiento es lo que tiene su realidad tan destruida y la visión de la sociedad donde los medios quieren que esté, para muchos debería ser más importante la construcción de su propia vida que perder la propia por estar viendo las experiencias irreales que ofrece la televisión, no está aburrido de ver siempre que el pobre se casa con la millonaria? No se aburre de ver que el peor enemigo resulta siendo el padre? No se aburre ver que el colombiano siempre es el narcotraficante?  No se aburre ver el mismo chiste estúpido de “beso al mozo, beso al marido” cuando lo que se vende en esa frase es la infidelidad? A usted le gusta que le sean infiel?

No toda la opción televisiva se reduce a dos canales, en nuestro país hay muchas personas apostando a la construcción de una sociedad mejor, pero donde cree que está en el rating? Pues la respuesta es fácil al final de la lista y por que está al final de la lista? Por que realmente es lo que sirve y construye y no conviene que se popularice además por que se vendió la idea que son programas aburridos, cuando la verdad por ser diferentes ofrecen una gran carga de contenidos nuevos para sus ojos y eso sí es innovador, lo invito a que se dé una vuelta (solo por probar) por canales como Señal Colombia,  Canal Institucional que seguramente le ahorrarán tiempo en trámites que seguro no conocía que podía hacer desde su casa, o conocer las instituciones del estado a las cuales tiene derecho en apoyarse, o en las transmisiones del Canal del Congreso donde desde cualquier lugar usted puede ver los debates donde se gesta el futuro legislativo del país y su sociedad, por ejemplo el estatuto del consumidor en el cual se puede apoyar para hacer un reclamo en la tienda que compró algún producto,  o de enterarse que ahora el famosos redondeo en el cambio que le tienen que entregar  debe ser a su favor, piense que por culpa del entretenimiento se ha perdido de esto y de muchas cosas que construyen sociedad y que lo está dejando en manos de pocas personas que necesitan de su ayuda y como lo puede hacer? Es fácil tiene dos caminos, el primero, ayudar con el rating de los programas que valen la pena ver para que muchos mas sigan estas iniciativas y el segundo, apartándose del televisor y viviendo la realidad como lo dice una campaña de una bebida gaseosa  que si me gustó su mensaje que dice “El mundo es de colores”

Cual historia esta interesado en mejorar? la del actor? La del productor? La del libretista? La de mentiras? O la suya? Sume cuanto tiempo ha dejado de mejorar su situación  actual por culpa del entretenimiento,  acaso la televisora que emite estos programas le ayuda en sus problemas, le aporta para el mercado? Piense… piense… y por último siga pensando.